"..., un renacuajo, un cuerpecito cabezudo, es curioso cómo se forma un hombre y una mujer, indiferentes, allá dentro de su huevo, al mundo de afuera, y pese a todo a este mundo tendrá que enfrentarse, como rey o soldado, como fraile o como asesino, como inglesa en Barbadas o sentenciada en Rossío,alguna cosa siempre, que todo nunca puede ser, y nada menos aún. Porque, en fin, podemos huir de todo, pero no de nosotros mismos."